“Sin registro, no hay reparación”

Publicado el 18 septiembre 2008 por en General

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Iglesias apoyan registro de víctimas de la violencia política en Lima Norte y Este

La Comisión Episcopal de Acción Social (CEAS) y la Asociación Paz y Esperanza celebraron hoy una conferencia de prensa para presentar la Campaña “SIN REGISTRO NO HAY REPARACION”. Ambas instituciones toman la iniciativa de involucrar a sus Iglesias para que se unan en el esfuerzo de avanzar con el proceso de registro de víctimas en Lima.

Con esta finalidad se ha logrado capacitar y movilizar a un promedio de 30 iglesias del Este y Norte de Lima para realizar una campaña de registro en apoyo al trabajo que viene desarrollando el Consejo de Reparaciones en Lima Metropolitana. Con esta alianza se busca que las iglesias de Lima abran sus puertas para instalar en ellas módulos de atención que sirvan para orientar y registrar a las víctimas, y movilizar a sus miembros para que apoyen con registradores voluntarios.

Tengamos en cuenta que, a la fecha, el Consejo de Reparaciones ha inscrito a nivel nacional a 12,587 personas y 3,560 centros poblados. Actualmente, el CR no cuenta con recursos suficientes para implementar este Plan. Como resultado de los procesos de desplazamiento y migraciones por la violencia en el país, muchas víctimas no están registradas. Sólo para dar un ejemplo: en Lima, lugar que acoge a miles de desplazados por la violencia, sólo se han registrado 543 víctimas.

En la conferencia de prensa intervenieron Monseñor Pedro Barreto Jimeno, Presidente de CEAS y Arzobispo Metropolitano de Huancayo; el Pastor Rafael Goto Silva, Presidente del Concilio Nacional Evangélico, CONEP; la Sra. Sofía Macher Batanero, Presidenta del Consejo de Reparaciones; el Padre Gastón Garatea, ex miembro de la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR); Humberto Ortiz Roca, Secretario Ejecutivo de la Comisión Episcopal de Acción Social (CEAS) y Alfonso Wieland, Director Ejecutivo de la Asociación Paz y Esperanza.

(Con información de la Asociación Paz y Esperanza, y la Comisión Episcopal de Acción Social, CEAS).