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Veintitrés años después de la brutal masacre de más de 50 personas en la comunidad de Accomarca (Ayacucho, Perú), el Equipo Peruano de Antropología Forense (EPAF) ha logrado identificar positivamente a seis de las víctimas.

La masacre ocurrió el 14 de agosto de 1985. Según los testimonios, tras llegar a la plaza de Llocllapampa para una asamblea comunal, los pobladores fueron recluidos en tres casas por efectivos del Ejército Peruano -dirigidos por los entonces oficiales Telmo Hurtado, quien actualmente se encuentra detenido en Miami (USA), y Juan Rivera Rondón. Acusándolos de pertenecer a Sendero Luminoso, los oficiales separaron a hombres, mujeres y niños. Luego, a pesar de los pedidos de clemencia, asesinaron a todos, arrojaron granadas y prendieron fuego a las casas.
 
En marzo del presente año, en Miami, una corte federal de los Estados Unidos ordenó a Hurtado el pago de 37 millones de dólares como reparación a dos sobrevivientes de la masacre, tras establecer su responsabilidad en los hechos. Rivera Rondón, también capturado en los Estados Unidos, ya ha sido extraditado y se encuentra recluido en el centro penitenciario «Miguel Castro Castro» a espera de ser juzgado.
 
Las identificaciones han sido posibles gracias a análisis de ADN realizados por Laboratorios BODE y a la comparación de los datos ante-mortem y post-mortem recolectados por los antropólogos forenses del EPAF.
 
Las víctimas identificadas incluyen a cuatro mujeres adultas y dos niños.
 
«Los restos se encontraban en muy malas condiciones,» declara el personal del EPAF. «El ADN era la única manera de obtener una identificación positiva en ese estado, y nos preocupaba que incluso eso no funcionara. No ha sido posible identificar todos los restos, lo que es muy triste para los familiares, pero estas seis identificaciones son muy importantes, porque prueban que los restos encontrados en la fosa corresponden efectivamente a las personas que refieren los testimonios.»
 
El trabajo del EPAF es posible gracias al apoyo de Creative Learning y el soporte de la Iniciativa Latinoamericana para la Identificación de los Desaparecidos, financiada por el Departamento de Estado de los Estados Unidos (Comité de Democracia, Trabajo y Derechos Humanos).