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Declaración del Secretario Ejecutivo de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos

El día de hoy, los pueblos del mundo entero celebran jubilosamente los 60 años de la Declaración Universal de Derechos Humanos, proclamada el 10 de diciembre de 1948 en reacción a la barbarie de la II Guerra Mundial, como expresión esperanzada de un futuro a la medida de la dignidad del ser humano.

Los derechos humanos son derechos de todos los hombres y mujeres. La idea central de esta doctrina afirma que, en el momento en que una persona es violentada, todos somos agredidos. Si un hombre es flagelado, todos somos torturados; si una mujer es violada, todos somos ultrajados; si una persona es discriminada, todos somos humillados. Los derechos humanos son el mínimo irrenunciable de la dignidad humana. Quienes atentan contra ese mínimo, agreden a la humanidad entera; quienes lo defienden, permiten la civilización.

Estos primeros 60 años del movimiento por los derechos humanos han seguido el difícil pero necesario camino de adecuar rigurosamente los medios a los fines, aplicando metodos no violentos frente al poder armado de los abusadores y enarbolando alternativas de vida, paz, dignidad, libertad e igualdad para todas las personas que habitan el planeta, sin discriminación de ninguna índole.

La Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH) adhiere a esta conmemoración con la expresión de su mayor reconocimiento a todas aquellas personas que en cada lugar contribuyen con esfuerzo, e incluso con el sacrificio de su propia vida, al propósito de alcanzar justicia, haciendo que los preceptos de la Declaración Universal de Derechos Humanos sean cumplidos y respetados en todos los Estados.

En el Perú como en el resto del mundo, la plena vigencia de los derechos humanos es una tarea aún pendiente. En ella es imprescindible el rol vigilante de los ciudadanos, pues son muy numerosos quienes ven sus derechos vulnerados, sin tener a la vista alternativas de justicia.

La CNDDHH reitera en este aniversario su vocación de trabajar sin cesar por la vigencia de los Derechos Humanos en nuestro país, desde los derechos civiles y políticos como el derecho a la vida, la libertad y la integridad física, pasando por los derechos económicos, sociales y culturales, como el derecho a la salud, al trabajo, a la educación y la vivienda, sin descuidar el derecho a un ambiente sano y el respeto a los pueblos indígenas amazónicos, andinos y afroperuanos, buscando una sociedad sin exclusión, discriminación ni violencia para ningún hombre y mujer en nuestro país.

¡Vivan los primeros sesenta años de lucha por los derechos humanos en el Perú y el mundo!

Ronald Gamarra
Secretario Ejecutivo
Coordinadora Nacional de Derechos Humanos