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Por Augusto Álvarez Rodrich
alvarezrodrich@larepublica.com.pe

El alegato del abogado César Nakazaki en favor de Alberto Fujimori empezó el lunes y dejó la sensación de ser una defensa desesperada –ante la inminencia de una sentencia drástica– que ratifica, al mismo tiempo, el estilo político de su cliente.

El argumento es que el juicio a Fujimori debe darse en un marco amplio que no solo incluya sus errores sino, principalmente, sus aciertos. “El Perú era un país quebrado y atemorizado; sobre esa realidad es la que se debe juzgar a Fujimori”. En consecuencia, las 25 personas asesinadas en La Cantuta y Barrios Altos fueron parte del costo social para salvar a 22 millones de peruanos.

Nakazaki plantea, además, que el juicio a Fujimori discurre en una cancha de cuatro escenarios. En dos de ellos, agrega, ya ha triunfado: el histórico (para lo cual esgrime unas encuestas de opinión pública) y el político por la representación alcanzada en el Congreso. El otro es el jurídico, donde el tribunal emitirá su sentencia dentro de poco tiempo.

Pero hay un cuarto escenario, el mediático, en el que Nakazaki declara sentirse injustamente derrotado: “La gran mayoría de medios ha prejuzgado y condenado a mi patrocinado sin esperar sentencia; se pretende así presionar al tribunal para que termine accediendo a declararlo culpable”.

En resumen, lo que propone Nakazaki, además de  políticos fujimoristas que hoy se prodigan en los medios, y periodistas afines, es que la derrota de la subversión justifica cualquier atrocidad avalada, promovida, conducida y ordenada por Fujimori, tal como han demostrado cabalmente los fiscales durante el impecable proceso realizado en la Diroes.

A su vez, la supuesta presión mediática como factor perturbador del juicio es sencillamente inaceptable. Lo que Nakazaki estaría sugiriendo es limitar la libertad de expresión, que los medios no opinen y que hasta dejen de informar sobre el juicio porque los jueces de Fujimori son unos débiles mentales que van a sentenciar según unas portadas o editoriales.

Con este argumento buscarán mellar la sentencia: ‘los jueces no tuvieron la culpa sino el periodismo’.  No es novedoso pues lo viene planteando, desde hace tiempo, el vocero fujimorista La Razón, el cual sostiene que será imposible que “los jueces puedan contradecir el veredicto de la prensa”.

La escasa solidez y ningún fundamento democrático de esta posición simplemente traslucen el hecho de que el fujimorismo, al quedarse sin argumentos, va camino, inexorablemente, a una derrota histórica, política y jurídica que será un mensaje inequívoco para los violadores de derechos humanos.

http://www.larepublica.pe/claro-y-directo/18/02/2009/la-cancha-de-nakazaki

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