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Entrevista a MARIO VARGAS LLOSA.

Afirma que es un día histórico para la democracia del Perú y de Latinoamérica, que la sentencia es impecable, una suerte de vacuna contra los golpistas de Estado.

Entrevista de Pedro Escribano.

-Fujimori ha sido hallado culpable, ¿qué reflexión le merece el veredicto del Tribunal?

-Creo que es un día histórico para el Perú y para la democracia peruana. Tiene una extraordinaria significación. Es la primera vez en nuestra historia que un dictador es juzgado durante un gobierno democrático por un tribunal civil concediéndole todas las garantías del derecho de defensa, en un proceso que ha sido celebrado como ejemplar por los observadores de todas las organizaciones internacionales y que sanciona con una pena muy severa los abusos contra los derechos humanos que se cometieron bajo su dictadura y su complicidad. Creo que los aspirantes a dictadores actuales y futuros lo van a pensar muchas veces antes de destruir el Estado de derecho como hizo Fujimori, y utilizar la violencia irracional como actuó en su gobierno para enfrentarse al terrorismo. Es un hecho importantísimo que va a reforzar nuestras instituciones democráticas, que va a servir de vacuna contra futuros dictadores y golpes de Estado. Toda América Latina tiene que celebrar este hecho porque va a defendernos contra esa epidemia que hemos padecido a lo largo de nuestra historia, que es el autoritarismo, las dictaduras, los caudillos.
sentencia impecable

-¿Este fallo muestra un Poder Judicial independiente?

-Hay que felicitar al Poder Judicial, que tiene que haber resistido presiones tremendas. Sobre todo felicitar a esos tres jueces, al presidente del tribunal por la manera tan serena, rigurosa e independiente con que ha llevado este proceso. Yo creo que la sentencia es impecable y debe ser aplaudida por todos los demócratas, por todos los ciudadanos libres del Perú.

-¿El fallo da otra imagen del Poder Judicial si pensamos en lo que era en el fujimorismo?

-Es un indicio muy claro de que hay en proceso, por lo menos, una reforma profunda en el Poder Judicial. Imagínese lo que era el Poder Judicial cuando era un puro instrumento del señor Fujimori y de Montesinos y que estaba allí, simplemente para manifestar en el plano legal los caprichos, los atropellos, los abusos del poder a los que daba apariencia legal y apariencia de justicia. Es una imagen nueva además para el Perú en el campo internacional. Acabo de ver en la BBC de Londres los comentarios sobre el juicio y la sentencia, realmente uno se sentía orgulloso de que se hablara de esa manera de lo que ocurre este día en el Perú.

-Keiko Fujimori dice que es un “fallo de odio y de venganza”.

-Yo creo que el odio y la venganza, sobre todo, hicieron correr mucha sangre como ha quedado demostrado en este proceso, durante la dictadura de Fujimori y Montesinos. Por el contrario, este juicio se ha llevado a cabo con una gran serenidad, dando pues todas las facilidades y más de las que suele conceder un Poder Judicial en el mundo al acusado. Ha habido una transparencia absoluta, se ha permitido a su abogado defensor hablar a lo largo de días y casi semanas. Se ha transmitido por los medios tantos los alegatos en su defensa como el alegato del propio acusado. Creo que la sentencia, quienes la han oído,  pueden advertir el extremado rigor y la minucia y prolijidad con que todos los hechos han sido examinados, los testimonios cotejados. Creo que la sentencia impresiona muchísimo por su carácter desapasionado, riguroso, estrictamente legal. Sigo pensando que es un gran día para la justicia en el Perú. Hay que pensar también que esta sentencia es un desagravio a las tantas víctimas de los atropellos, asesinatos, desapariciones, robos, campañas de insidia, calumnias que se vertieron en esos años de impunidad.

-Siempre denunció a Fujimori y a Montesinos, ¿esperaba que un día como éste llegara?

-Quiere que le diga que francamente, no. Yo pensaba que iba a ocurrir con esta dictadura como había ocurrido con Odría, Velasco, que nunca se les tomó cuentas, que al final si hubo alguna sanción fue puramente moral. Yo pensé que también en este caso los asesinatos, los robos, los atropellos terribles, las trasgresiones a la ley, iban a quedar impunes como tantas veces en nuestra historia. Que no haya sido así esta vez, de alguna manera, con este fallo se sanciona en Fujimori a todos quienes medraron durante los años de la dictadura y colaboraron con él y Montesinos, y se treparon al poder volviéndose cómplices de crímenes terribles y de robos sin precedentes en nuestra historia, pues han quedado no solo moral sino jurídicamente sancionados hoy día con esta sentencia.

El turno de montesinos

-Se marcó un precedente.

-Sí, es una especie de vacuna importante contra futuros golpes de Estado, contra caudillos, porque siempre hay, son pocos, pero hay aspirantes a dictadores. Ahora ya saben lo que puede ocurrirles. Esto es muy importante no solo para el Perú sino para toda América Latina donde, por desgracia, esa espada de Damocles de golpes de Estado, de dictaduras, está siempre latente. Es un hecho muy importante que el Perú haya sido capaz, uno de los primeros países de América Latina, en sancionar de esta manera civil, legal y democrática a un dictador.

-¿La misma suerte le espera a Vladimiro Montesinos?

-Sin duda, él fue el brazo derecho y el instrumento de Fujimori, pues lo menos que puede ocurrir es una sentencia semejante en su caso. No hay que olvidar que este es uno de los otros juicios que vienen en camino.

“El fujimorismo no tendrá  ningún futuro en el Perú”

-Se ha dado la sanción jurídica, ¿qué devenir tendrá la base social del fujimorismo?

-Basta tener un poquito de memoria histórica para saber que todos los dictadores de la historia moderna del Perú han generado siempre pequeñas colas, coletas, que durante algún tiempo, algunos años, son una presencia en la vida política peruana, grupos, grupúsculos de nostálgicos, de gentes que añoran el poder que perdieron, pero que se van luego descomponiendo y desapareciendo. Ocurrió con Sánchez Cerro, Odría, Velasco y va a ocurrir también con Fujimori, de tal manera que es ingenuo y completamente antihistórico creer que el fujimorismo tiene un futuro en el Perú. No tiene ninguno, absolutamente ninguno. Es un fenómeno absolutamente transitorio por más que las encuestas quieran, digamos, inflar la presencia de la hija del dictador. Yo soy más optimista sobre mi país. Creo que el Perú ha ingresado a una nueva etapa, en la que se acabaron las dictaduras. Las dictaduras están hoy día en el banquillo de los acusados sentenciados a 25 años por sus crímenes. Es difícil que el pueblo peruano sea tan ciego, tan insensato de dar un nuevo aval a quien está hoy día condenado en la cárcel por sus crímenes.

http://www.larepublica.pe/sentencia-fujimori/08/04/2009/quotlos-dictadores-estan-advertidosquot

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