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PRONUNCIAMIENTO

La Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH) expresa su preocupación e indignación por la muerte de un menor de 17 años mientras formaba parte de una patrulla del Ejército Peruano en la zona del VRAE, en Ayacucho. Queremos manifestar nuestra preocupación y alertar a la ciudadanía sobre lo siguiente:

– La muerte de un menor como miembro de las Fuerzas Armadas
Se ha comprobado que el menor de iniciales RMC nació el 19 de junio de 1991. Este hecho constituye un serio incumplimiento de las obligaciones del Estado Peruano, suscriptor del Protocolo Facultativo de la Convención de los Derechos del Niño, que prohíbe el reclutamiento y la utilización de menores de 18 años en cualquier acto armado.

– Los reclutamientos forzados
De acuerdo con los testimonios de sus familiares, RMC fue reclutado ilegalmente a los 16 años. Los reclutamientos forzados o “levas” fueron prohibidos hace  una década. Sin embargo, queda claro que se siguen produciendo de modo encubierto y afectando a la población más vulnerable del país. La Defensoría del Pueblo ha documentado sólo desde enero de 2008 más de 120 casos.

– La exposición de menores a situaciones de alto riesgo
Según los casos denunciados por la Defensoría del Pueblo, los menores reclutados ilegalmente serían enviados al VRAE, zonas de alto riesgo y extrema violencia terrorista o de narcotráfico. Las víctimas pertenecen a la región Ucayali.

– Las condiciones del servicio militar
Los organismos de derechos humanos han documentado casos de menores y jóvenes sometidos a maltratos y torturas al interior de los establecimientos militares, mientras prestan su servicio militar voluntario.

– Condenamos el empleo de niños por parte de grupos terroristas
Se han recibido denuncias del uso de niños y niñas por parte de los grupos terroristas en la zona del VRAE. Testimonios de los soldados sobrevivientes del último atentado indicarían que los atacantes terroristas venían acompañados de mujeres y niños. Repudiamos la práctica inhumana de Sendero Luminoso de recurrir al reclutamiento forzado y la esclavitud que ha quedado ampliamente demostrada en el Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación.

La CNDDHH expresa su solidaridad con nuestros soldados víctimas del atentado terrorista, sus familiares y sobrevivientes. Reafirmamos nuestro apoyo a las Fuerzas Armadas en su objetivo por erradicar remanentes subversivos en la zona del VRAE, pero no podemos pasar por alto arbitrariedades ni permitir vulneraciones a los derechos humanos de nuestros soldados.

En ese sentido, invocamos al Ejército Peruano:

–  Erradicar definitivamente los reclutamientos forzados como práctica institucional en las Fuerzas Armadas.
–  Mejorar los procedimientos de reclutamiento y la identificación de casos de menores de edad enrolados arbitrariamente, en colaboración con la Defensoría del Pueblo.
–  Sancionar drásticamente al personal militar que incurra en estas prácticas.
–  Mejorar las condiciones de derechos humanos al interior de los establecimientos militares e investigar los casos de maltratos y tortura denunciados por la Defensoría del Pueblo y los organismos de derechos humanos.

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