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La fiscalía pidió 20 años de prisión para 41 oficiales y suboficiales del Ejército que el 4 de noviembre de 1989 habrían ejecutado extrajudicialmente a 8 pobladores  de Pucará, a 18 kilómetros de Huancayo.

Tras evaluar la acusación fiscal, la Sala Penal Nacional fijó el inicio del juicio para el 15 de junio. Los militares acusados están en libertad y algunos en actividad. Eran del batallón contrasubversivo Inclán y personal operativo y de inteligencia de la 31ª División de Infantería del “Cuartel 9 de Diciembre”.

El juicio permitirá identificar a los ejecutores de Paulino Cabezas Cóndor, su hijo  Raúl Cabezas Cueva, Leoncio Orihuela Medrano, Máximo Pérez Ureta y las hermanas Gladys y Madeleine Poma Vila, Isauro Valdez Rojas y Nilo Castillón Laveriano.

Durante la investigación, el jefe del batallón, hoy general Marco Ramos Cruz, admitió que el 3 de noviembre de 1989 se le ordenó dar protección y apoyo a un equipo de inteligencia en un operativo. Ramos y otros oficiales niegan los asesinatos, pero reconocen que hubo detenciones del personal de inteligencia, desconociendo el paradero de los detenidos.

Por su parte, el hoy general César Rodríguez Delgado, entonces jefe de inteligencia (G-2) de la 31ª División de Infantería de Huancayo, dice que participó en un desplazamiento a la localidad de Pucará para verificar información sobre actividades terroristas y que no hubo detenidos.

Al respecto, el testigo especial clave Nº 0001-2004 dijo que a las 10 pm del 3 de noviembre se les ordenó que vistieran de civil, botas, jean, linternas de cuello, visores nocturnos, ametralladoras FAL y HK con silenciador, para que funjan de guardaespaldas de tenientes y capitanes en un operativo de inteligencia.

Agregó que integró la primera patrulla al mando del teniente Marco Llontop Jesús, quien acompañado de un informante fue casa por casa identificando a presuntos subversivos a los que luego ejecutó.

Llontop habría ejecutado a Leoncio Orihuela, Paulino Cabezas y su hijo Raúl, Máximo Pérez y las hermanas Poma. Antes de ser ejecutados, y para despistar la investigación, Paulino Cabezas y su hijo fueron obligados a realizar pintas alusivas al MRTA y contra las elecciones municipales de ese año.

El batallón Inclán   El batallón contrasubversivo Inclán era un grupo operativo de la Dirección de Fuerzas Especiales (DIFE) con sede en Lima. Lo integraron elementos de los batallones de  paracaidistas 61 y 39, comandos 19, escuadrón de reconocimiento 61, grupo de artillería de campaña 61 y del Estado Mayor de la DIFE. 

En julio de 1989 el Gral. Juan Briones Dávila, ministro del Interior del régimen fujimorista, ordenó que el batallón Inclán se traslade a Huancayo a disposición de la 31ª División de Infantería, que en esa época estaba al mando del Gral. EP Manuel Delgado Rojas.

Fuente: Diario La República