“Esto es un crimen monstruoso”

Publicado el 22 abril 2010 por en General

2
Compartir

Editorial de Juan Gossaín en RCN Radio, 16 de abril de 2010

Confieso que no termino de salir de mi perplejidad y de mi asombro con cada nueva revelación que se hace de la investigación, ahora en manos de la Fiscalía General, sobre el tema que el pueblo colombiano conoce de las chuzadas, como el tema de las chuzadas telefónicas del DAS, y que en realidad no es más que un acto de espionaje y de violación a la intimidad de la vida de las personas. ¡No salgo de mi asombro! Cada día el asunto es peor y más repugnante y más grave. Miren ustedes, mi admirado compañero Antonio José Caballero, con su tesonera labor de reportero ha obtenido fotocopia de algunas de las páginas de los documentos que las autoridades de la Fiscalía encontraron al allanar algunas oficinas del DAS, especialmente las oficinas donde estaban los equipos de intercepción, de espionaje, los equipos de control. Los documentos que ha obtenido Caballero aquí los tengo en mi mano, aquí están, esto es monstruoso, esto es un crimen monstruoso. Quién lo cometió, quién lo ordenó, quién lo estimuló o lo patrocinó o lo calló o lo encubrió, eso es lo que la justicia está intentando establecer.

Pero a mí no me cabe duda de la monstruosidad de esto. Los documentos hablan por sí solos. Terrible ironía, terrible y dolorosa ironía, sabe cuál, en la parte superior izquierda de cada hoja decomisada en el DAS, incautada en el DAS en estos allanamientos, en la parte izquierda, en la parte de arriba aparece el escudo de Colombia con la leyenda “Libertad y orden”. Yo me sentaría a reírme si no fuera porque estas cosas dan ganas de llorar.

“Libertad y orden”, imagínese usted, “Libertad” sobre todo. Y a la derecha, en el otro ángulo, también arriba, cada documento tiene el sello del DAS, el escudo del DAS. Voy a permitirme leerles a ustedes algunos de estos documentos, de estas páginas que ha logrado obtener Antonio José. Las voy a leer textualmente, porque hablan por sí solas. Son tan terribles que son elocuentes. Oiga esto: “Operaciones: Amazonas, Transmilenio, Bahía:

Estrategia: Desprestigio medios de comunicación, encuestas, chat. Calles: Distribución de panfletos, grafitis, volantes, afiches, libros. Creación de páginas web, comunicados, denuncias, montajes”. Luego dice: “Sabotaje: terrorismo, explosivo, incendiario, servicio público, tecnológico. Presión: amenazas y chantaje.” Ese es uno de los documentos, oigan otro. “Desinformar a la población que se encuentra a favor de los detractores del gobierno.

Generar división al interior de los movimientos de oposición. Impedir la materialización de escenarios convocados por la oposición. Transbordo ideológico”.

Luego otro documento, también decomisado por la Fiscalía en el allanamiento al DAS. “Departamento Administrativo de Seguridad. Dirección General de Inteligencia Subdirección de Operaciones. Libertad y orden. Junio de 2005.
República de Colombia. Amazonas –el nombre de una de las operaciones según dije al comienzo –. Objetivo general: Promover acciones en beneficio del Estado para las elecciones del año 2006. Blancos: Partidos políticos opositores al Estado, Corte Constitucional. Frente Social y Político, Carlos Gaviria Díaz: Generar vínculos con ONT-Farc. Partido Liberal Colombiano, Piedad Córdoba: Generar vínculos con las Autodefensas Unidas de Colombia. Horacio Serpa Uribe: Generar vínculos con el ELN. Polo Democrático Independiente, Gustavo Petro: Generar vínculos con las Farc. Antonio Navarro: Generar vínculos con el M19 y el narcotráfico. Wilson Borja: Generar vínculos con infidelidad sentimental. Samuel Moreno: Demostrar relación con desfalcos financieros”.

Estoy leyendo algunos documentos que fueron decomisados por la Fiscalía General de la Nación en las oficinas del DAS. Hay otro que dice: “Corte Constitucional: Jaime Córdoba Tribiño, Humberto Sierra, Jaime Araújo Rentería, Clara Inés Vargas Hernández, Tulio Alfredo Beltrán Sierra: Desprestigio, presión y sabotaje. Luego la otra operación: Transmilenio: Objetivo general: Neutralizar las acciones desestabilizadores de las ONG en Colombia y en el mundo. Objetivo específico: Establecer vínculo con organizaciones terroristas en busca de su judicialización. Casos: En desarrollo: Proyecciones: Operación Imprenta: Impedir la edición de libros E.A y otros. Estrategias: Sabotaje y presión. Acción: Servicios públicos, camiones de distribución, amenazas, guerra jurídica. Operación Halloween –a mí no me cabe duda de que esto lo hicieron unas verdaderas brujas –.

Objetivo: Concientizar a la población sobre la realidad de la ideología comunista. Estrategias: Desprestigio. Acción: Publicación de libro 10.000 ejemplares, entregados 7.620. Proyecciones: Internet, 4 mil ejemplares, creación página web. Operación Arauca: Objetivo: Establecer vínculos entre C K Jar y ELN. Estrategia: sabotaje. Acción: intercambio mensaje con cabecilla ELN, el cual será encontrado en allanamiento –es decir, siembra de documentos falsos –. Otra: Operación intercambio: Objetivo: neutralizar influencia en Corte Interamericana de Derechos Humanos, Costa Rica.

Estrategias: desprestigio y sabotaje. Acción: alianzas servicios de inteligencia extranjeros, comunicado y denuncia, páginas web, guerra jurídica. Operación Europa: Neutralizar influencia en sistema jurídico europeo, Comisión de Derechos Humanos del Parlamento Europeo, Oficina de la Alta Comisionada de los Derechos Humanos de la ONU, Gobiernos nacionales.

Estrategias: desprestigio. Acción: comunicado y denuncia, páginas web, guerra jurídica. Operación Risaralda: Objetivo: generar división entre altos funcionarios de Redepaz, Ana Teresa Bernal. Estrategias: investigación operativa, desprestigio y sabotaje. Acción: comprobar actividades ilícitas de funcionarios Redepaz para obtener prebendas económicas por obtención de acilo político”.

Me permito recordarle, entre paréntesis, al bárbaro que hizo esto, que asilo se escribe con s, por lo menos. “Comunicados: desvinculación del esquema de protección del DAS Operación Internet: Objetivo: generar controversia a cerca, en torno, a las ONG. Estrategias: desprestigio. Acción: emisión de comunicados a través de las páginas Corporación Verdad y Justicia y Servicio Colombiano de Información y Estadística para la Prevención del Conflicto”.

Y el último de los documentos obtenidos por Caballero, es decir, los documentos que fueron decomisados por la Fiscalía General de la Nación, que lleva el proceso de las chuzadas cuando allanó las oficinas del DAS, dice: “Operación extranjeros: Objetivos: neutralizar la operación de ciudadanos extranjeros que atentan contra la seguridad del Estado. Estrategias: investigaciones operativas, desprestigio y presión. Acción: deportación, comunicados y denuncias”. Esto es una prueba de 6 páginas de las 166 que decomisó la Fiscalía en el allanamientos del DAS. Esto es escuetamente lo que dicen esos terribles y monstruosos documentos. Son las 7 y 22.

Divulgados esos documentos, permítanme ustedes, ya que estamos en la sección de mi editorial, y digo mí editorial porque no me compromete sino a mí, a nadie más. Mis opiniones me comprometen a mí, déjenme decir lo siguiente: esto no son chuzadas, esto es el espionaje más horrendo y asqueroso y repugnante del mundo, con atentados terroristas, como dice ahí, inclusive atacando camiones que reparten libros, con desprestigios de las personas, con ataques a sus familias. Esto no son chuzadas, señores, esto es muchísimo más grave que eso. Esto es un plan de un organismo del Estado para acabar con el país, eso no es más, lo que dice ahí es eso. Quién le dijo al DAS, quién les dijo a los funcionarios del DAS que el gobierno y el Estado son lo mismo.

Por ejemplo, aquí dice: “Establecer vínculos con delincuentes de parte de los opositores del Estado”. No. En una democracia la gente tiene derecho a oponerse al gobierno, sea cual sea el gobierno. Quién le dijo al DAS que aquí hay delito de opinión o el delito de discrepar o el delito de disentir del gobierno. Quién les dijo que uno puede ir al colegio de los niños a perseguir a los hijos de los opositores. Quién le dijo que uno puede acostarse en este país y no amanecer en su cama porque a la media noche sin proceso, sin justicia, sin pruebas, sin una orden judicial, aparecen a cogerlo a uno en su casa. Quién les dijo eso. No solo los colombianos, no solo le estamos pidiendo a la Fiscalía, a la Corte Suprema o todo el sistema judicial, no solo estamos pidiendo que nos digan quién hizo esto, quién lo ordenó, quién lo aprobó, quién lo llevó a cabo, quién, conociendo lo que el DAS estaba haciendo, se volvió encubridor de esto y no lo denunció ante las autoridades. No solo lo pedimos, lo exigimos. Los colombianos tenemos derecho a saber quién fue el que convirtió al país en un Estado de policías y terroristas del Estado, quién intentó convertir esto en una nación de espías, quién fue el que concibió el macabro plan de convertir a opositores reales o imaginarios como si fueran delincuentes, quién, quién está detrás de esto. ¿Tres detectives del DAS? No me hagan reír, hombre. Queremos y necesitamos y exigimos saber que esto llegue hasta sus últimas consecuencias, caiga quien caiga. Miren, el cáncer no se cura con mejorales, dice el pueblo, esto lo que necesita es una alta operación de cirugía, esto no se cura con analgésicos. Queremos saberlo, porque queremos saber si el DAS es una institución respetable del Estado o es una cueva de bandidos.

Esto no lo hacen sino los bandidos, perseguir a los demás, poner bombas para hacer creer que fue la oposición, como ellos la llaman, perseguir adversarios, intentar manipular las elecciones, como lo dicen ahí mismo los documentos del DAS que acabamos de leer. Yo no sé si el país tenga, como yo, la indignación que estoy sintiendo, pero por lo menos a título único como si estuviera aquí clamando en el desierto pido, exijo, como ciudadano colombiano, porque ese es mi derecho, que me digan quién hizo esto. Quién lo hizo, quién lo planeó, quién lo concibió, quién lo escribió, quién lo llevó a cabo, quién lo aprobó, qué funcionario del Estado, sea quien sea, sabiendo que el DAS los estaba cometiendo estos delitos, no los denunció o no hizo nada por impedirlo. Eso es lo que queremos saber. Vuelvo y repito con San Juan el Evangelista cuando tenía apenas 24 años, era casi un niño el Evangelista cuando escribió esos textos magníficos, repito con él: “Conocer la verdad, porque solo la verdad nos hará libres”.

Puede interesarte: