Islay y la agenda pendiente

Publicado el 24 abril 2010 por en Noticias

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Pronuncimiento de Red Muqui

Ante el conflicto existente entre la población de Islay y la empresa Minera Southern Perú, la Red Muqui expresa lo siguiente:

  • Saludamos  el inicio del diálogo como un instrumento para buscar y brindar soluciones al conflicto. Asimismo, deseamos que esta decisión sea expresión de una voluntad compartida de las partes de atender los problemas de fondo y sus causas,evitando  que el diálogo decaiga en discusiones improductivas.De suceder, esto último, se debilitaría mucho más los procesos de diálogo como manera de afrontar los conflictos y, con ello, la credibilidad del Estado.
  • En éste, como en otros conflictos socio ambientales, existen de por medio intereses legítimos y causas que los originan, identificarlos constituye una necesidad para su adecuado tratamiento. Por lo tanto, estigmatizar a los actores sociales y relativizar sus demandas es contraproducente.

  • El lograr una convivencia pacífica y relaciones democráticas supone atender las causas de los conflictos, así como también, las expectativas de desarrollo y bienestar que tiene la población. En ese sentido, es necesario tomar en cuenta la preocupación de la población de Islay sobre la conservación y uso prioritario de los acuíferos que se pondrían en riesgo con la ejecución de un proyecto de la naturaleza y dimensiones de Tía María.
  • Al respecto cabría preguntarse  si el proyecto minero puede convivir con las actividades económicas y productivas que se realizan en la zona o si, por el contrario, compiten con ellas por los recursos naturales.  La respuesta requiere contar con información técnica y tomar en cuenta las opciones de desarrollo de la población local. Considerando además el valor estratégico que tiene Islay para la seguridad alimentaria del sur del Perú.
  • Islay vuelve a plantear la necesidad de no reducir la discusión sobre estrategias de desarrollo y ordenamiento territorial al contenido de un EIA,  instrumento que solo prevé los impactos de un proyecto específico y las medidas para mitigarlo.  También Islay nos recuerda las limitaciones de los EIAs como instrumentos de prevención de daños ambientales. Su poca rigurosidad en información sobre agua, sobre  los impactos en las relaciones ecosistémicas y sobre los impactos acumulativos de los grandes proyectos.
  • También trae a colación, los límites de los  mecanismos de participación existentes para la formulación aprobación, seguimiento y control de los EIAs. La normatividad vigente no garantiza una participación realmente inclusiva en la toma de decisiones por múltiples razones: los plazos no son adecuados, no se garantiza asesoría técnica para los ciudadanos que les ayude a entender la información que contiene el EIA, tampoco se contempla formas comunicativas adecuadas que permitan una fácil comprensión de los contenidos técnicos. Otra limitación importante es que los EIAs  son aprobados por  el Ministerio de Energía y Minas, el cual tiene como su principal rol el promover la inversión minera.

Muqui considera que estos temas no pueden seguir siendo  postergados si deseamos encontrar soluciones duraderas  y  prevenir conflictos socio ambientales.
 
RED MUQUI – RED DE PROPUESTA Y ACCIÓN