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El pasado viernes 21 se presentó a la opinión pública el proyecto “Consolidación de los espacios de concertación, en torno a las políticas públicas sobre discapacidad en el Perú”.

Este importante proyecto, que permitirá articular esfuerzos entre el Estado y la sociedad civil para promover políticas públicas a favor de las personas con discapacidad, será ejecutado por  la Confederación Nacional de Discapacitados del Perú (CONFENADIP) en las 25 Regiones del país y favorecerá a 250 Líderes con discapacidad y a 120 Funcionarios públicos. Asmismo, se tiene previsto ejecutar talleres e instalar “Mesas por la Participación y Desarrollo Inclusivo de las Personas con Discapacidad” en 31 lugares de intervención.

La presentación del proyecto se llevó a cabo en el Auditorio “Faustino Sánchez Carrión” del Congreso de la República, con participación de autoridades políticas, instituciones y organizaciones de personas con discapacidad. El Dr. Ronald Gamarra, secretario ejecutivo de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos participó en el evento y cuyo discurso reproducimos a continuación.

  • Palabras de Ronald Gamarra, secretario ejecutivo de la CNDDHH en presentación de proyecto en torno a las políticas públicas sobre discapacidad en el Perú.

Queridas amigas y amigos:

Es un honor estar aquí con ustedes en la presentación pública del Proyecto “Consolidación de los espacios de concertación en torno a las políticas públicas sobre discapacidad en el Perú”, que la CONFENADIP ejecutará para articular esfuerzos entre el Estado y la sociedad civil que permitan promover la situación social y los derechos de las personas con discapacidad en el marco del Decenio de las Personas con Discapacidad en el Perú.

Estoy aquí en primer lugar, entonces, para felicitar a CONFENADIP y a todas las organizaciones de personas discapacitadas, así como a todos y cada uno de ustedes individualmente, por el desarrollo de este importante proyecto que representa un gran logro institucional y que afirma la presencia protagónica de las propias personas con discapacidad en la labor por la reivindicación, la defensa y el desarrollo de su derecho a vivir en sociedad con plena igualdad y dignidad, y sin menoscabo de su derecho al bienestar.

Tendemos hacia una nueva época donde el absolutismo del poder público pierde ciertos espacios ante el activismo social, y el estado se ve obligado a reconocer esferas de respeto al ciudadano, al ser humano por el simple y contundente hecho de serlo. En este contexto, la reivindicación de las personas con discapacidad juega un papel fundamental. Particularmente en las últimas décadas, las personas con discapacidad han logrado hacer visible su realidad logrando que sea incluida crecientemente en la agenda urgente de las sociedades y los estados. Y por ello debemos valorar el enorme valor de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad como factor esencial de consolidación e impulso de todo este proceso.

Recordemos que la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad fue aprobada el 13 de diciembre de 2006, durante la 61º sesión de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas. El Gobierno del Perú la suscribió el 30 de marzo de 2007 y la ratificó nuestro Congreso el 30 de enero de 2008. La Convención entró en plena vigencia el 3 de mayo de 2008, en virtud de su artículo 45, al haberse depositado el número mínimo de documentos de ratificación allí estipulado.

La Convención es una norma vinculante, es decir obligatoria, a la cual se debe adaptar la legislación interna de nuestro país. Esta obligatoriedad es ineludible, pues surge de un compromiso libremente asumido por el Estado peruano ante la comunidad internacional de naciones reunida en la ONU. Y es un compromiso de cumplimiento exigible. Es necesario subrayarlo: no se trata de una simple declaración sino de una convención, de un tratado, de una norma de cumplimiento obligatorio. Tiene para nosotros, la fuerza obligatoria de una ley de nivel constitucional.

La exigibilidad tiene una doble dimensión, a nivel internacional y otra a nivel interno, dentro del país. A nivel internacional, la Convención ha creado el Comité sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, que es un organismo integrado por especialistas que tienen la misión de monitorear los avances de cada Estado signatario en el cumplimiento de la Convención. A nivel interno, los ciudadanos podemos y debemos demandar la aplicación de la Convención recurriendo a los instrumentos del derecho nacional. Pero ambos niveles finalmente se interrelacionan porque uno y otro sirven de presión necesaria sobre las burocracias estatales renuentes a los cambios, sobre todo cuando implican reconocimiento de derechos a los ciudadanos.

Hay que aprender a actuar con iniciativa y creatividad en ambos niveles, el nacional y el internacional. Este es uno de los grandes desafíos para las organizaciones ciudadanas que defienden los derechos de las personas con discapacidad. Es muy importante seguir un plan de incidencia sistemática y constructiva sobre las autoridades del Estado para hacer realidad o eventualmente ampliar por vía de interpretación lo que ya está normado en la Convención.

Pasar de la aprobación de la norma a su aplicación real es todo un desafío, y ustedes lo saben. La experiencia de nuestra vida institucional y política demuestra que los ciudadanos debemos trabajar mucho para que sea así. Felizmente, la alianza de diversos sectores ciudadanos puede proporcionar el soporte de activismo necesario para ganar la adhesión de la opinión pública, que es la condición previa para que el Estado reconozca que aquello que está escrito en el libro de la ley, está escrito para ser cumplido rigurosamente.

Amigas y amigos: en este camino que ustedes empiezan a recorrer en la afirmación de sus derechos, cuenten siempre con la simpatía y la adhesión invariable de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos que, por mi intermedio, les expresa el más decidido respaldo. Auguro a CONFENADIP el mayor éxito en la ejecución del proyecto que hoy presentan públicamente con legítimo orgullo y les expreso la plena disposición de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos a apoyarles en todo lo que esté en nuestras manos.

Muchas gracias.

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