Por nuestros hermanos de uniforme

Publicado el 23 julio 2010 por en Opinión

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Por Ronald Gamarra.

La Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH) acaba de poner en circulación su informe: “Derechos Humanos de Policías y Militares”.

El subtítulo explicita: “Informe sobre el cumplimiento de los derechos que corresponden al personal policial y militar afectado en su integridad personal en el cumplimiento de su función”. Consideramos que es el primer documento de su tipo elaborado en nuestro país por una entidad privada o estatal.

Elaborar este informe ha sido una tarea muy especial para el equipo que he tenido la  oportunidad de dirigir en mi período cumplido al frente de la CNDDHH. Es fruto de una permanente preocupación por la situación de nuestra policía y nuestros soldados, por vencer resistencias y prejuicios de todos lados para colocar sus derechos en el lugar que les corresponde: en lo más visible de los asuntos públicos.

Se ha acusado a los organismos de DDHH de no prestar atención a las demandas de este sector de nuestra sociedad. Sin embargo, para la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos ha sido un tema recurrente de trabajo, como lo muestran numerosas declaraciones, gestos y acciones de los que podemos dar cumplida cuenta. Y esto porque este trabajo no se hace para responder a ninguna campaña de desprestigio. Se hace porque corresponde. Porque el personal policial y militar, especialmente el destacado a zonas peligrosas, es un sector vulnerable de la sociedad.

Es un asunto de DDHH, simple y llanamente. De grave afectación a la vida y la integridad personal. Y más aún, de abandono y desidia estatal cuando, ya víctimas, los sobrevivientes y sus familiares luchan por tener acceso a justas reparaciones. ¿No es similar esta lucha y este sufrimiento de víctimas, viudas y deudos al que viven otras víctimas de la injusticia en nuestro país? ¿No hay una misma ausencia de voluntad política por atender a quienes fueron servidores públicos? Es la misma desidia y sí, es el mismo Estado. Y son las mismas víctimas. Para nosotros no hay ninguna diferencia.

Esperamos que este informe sea útil para llamar la atención y precisar los aspectos de una realidad que vemos a diario, pero que no elaboramos como problema social. Dedicamos este documento a las víctimas de la policía y las FFAA y sus familias que sufren por sus seres queridos. Y agradecemos a los valientes efectivos y tenaces líderes de las asociaciones de familiares y víctimas policiales y militares que se acercaron a nosotros y nos confiaron su dura experiencia.

Publicado en La República

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