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Tomado de La República

Hoy, mientras Cirila, Justa y Teófila, tres sobrevivientes de la masacre de Accomarca, le recuerden a los congresistas –especialmente del Apra– que han pasado 25 años desde que tres patrullas del Ejército asesinaron a mansalva a 69 niños, mujeres y ancianos, las casi 500 personas que habitan en ese distrito ayacuchano bajarán hasta la quebrada de Lloccllapampa para encender velas, rezar en quechua y pedir por las almas de sus seres queridos.

Una vez más, como lo hacen cada año, visitarán el lugar en que fueron reunidos, baleados, dinamitados y luego incinerados, sus hijos, hermanos, padres y abuelos. Ahí se abrazarán, llorarán y pedirán castigo para los asesinos, varios de los cuales se alistan a salir de las cárceles por estar sin sentencia luego de varios meses tras las rejas.

Y se juntarán también para pedir apoyo de las autoridades, pues en Accomarca la población no tiene médico, menos un psicólogo, y el puesto de salud no tiene medicinas… En estos años no les han hecho caso, pero quién sabe ahora.

“Tal vez el partido de gobierno quiera hoy corregir el error de su primera gestión, cuando no permitió que se investigue ni se sancione a los culpables”, señala Karin Ninaquispe, abogada de los deudos de Accomarca, quien, sin embargo, ve con preocupación que los meses pasan y la extradición del “Carnicero de los Andes”, apelativo con el que se conoce a Telmo Hurtado Hurtado en los Estados Unidos, no se concreta. Hurtado es sindicado como el responsable máximo de la masacre.

Justicia que no llega

Y las cosas que pasan en Lima también le hacen temer que otra vez, como ocurrió en el primer gobierno del Apra, los deudos y sobrevivientes de Accomarca serán ignorados y los asesinos se burlarán de la justicia.

“Lo que pasó con el ex teniente EP Juan Rivera Rondón, quien luego de ser extraditado de Estados Unidos, en 2008, fue puesto en libertad restringida, nos hace pensar que los jueces no están actuando con arreglo a ley”.

En este caso, el juez que vio la causa, Teófilo Salvador Neyra, no tomó en cuenta que Rivera Rondón había estado prófugo de la justicia durante 17 años y que había fugado hasta en dos ocasiones, además de hacer abandono de destino cuando aún estaba en el Ejército, en 1990.

“El juez dijo increíblemente que no consideraba que hubiera peligro de fuga”,  contó Ninaquispe.
Dos por extraditar

Pero también está David Castañeda Castillo, ex subteniente EP, quien al igual que Telmo Hurtado fugó a los Estados Unidos, donde  se encuentra a la espera de que la justicia de ese país vea el pedido de extradición presentado por la Corte Suprema del Perú.

Él se halla en la ciudad de Boston, donde tiene un juicio por permanencia ilegal y afronta una posible deportación.

Su llegada al país está prevista para mediados del año entrante, y con él presente se podrá tener a otros de los responsables materiales de la masacre ocurrida  en agosto de 1985, en los inicios del primer gobierno de Alan García Pérez.

En cuanto a Telmo Hurtado, la corte de Miami falló en favor del pedido de extradición presentado por el Estado peruano, pero su defensa ha apelado el fallo, aduciendo que el delito por el que se le solicita ya ha sido juzgado en Perú.

Muchas señales negativas, pero aun así los sobrevivientes de Accomarca confían en que el día que tanto esperan, en que podrán verlos a los ojos a Hurtado, Rivera y Castañeda, está cerca. “Ese día veremos si son hombres y pueden admitir sus culpas”, dice Teófila Ochoa, Cirila Pulido y Justa Chuchón.

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