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La Coordinadora Nacional de Derechos Humanos expresa sus condolencias y profundo pesar a la Prelatura de Sicuani por el sensible fallecimiento de Monseñor Albano Quinn. Su partida es para nosotros una pérdida irreparable. Con él se va una de las personas que hizo de su vida una prédica por los derechos de los campesinos del Sur Andino de nuestro país.

Reconocemos en Monseñor Albano a un luchador por la defensa de los más desposeídos, luz a seguir y ejemplo de vida para todos y todas.

La red de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos deja de contar con un baluarte  entre sus filas. En el año 1993 reconocimos su gran aporte a la defensa de los derechos humanos con el Premio Nacional de Derechos Humanos “Angel Escobar Jurado”.

Gracias Monseñor Albano por dejarnos compartir algunas de tus luchas y preocupaciones. Gracias por dejarnos aprender de de tu testimonio que queda con nosotros animándonos a continuar con la tarea emprendida.

Lima septiembre 2010