1
Compartir

La Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH), en representación de 80 organizaciones que defienden y promueven los derechos humanos en el Perú, se dirige a la opinión pública para manifestar su rechazo a las afirmaciones hechas por el Primer Vicepresidente de la República, Luis Giampietri Rojas, en contra de instituciones como el Instituto de Defensa Legal (IDL).

Esta vez, Luis Giampietri se ha valido de un registro en  wikileaks, en el que, según los medios de comunicación que han dado cuenta de ella, es la siguiente: El 14 de febrero del 2006, el titular de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINI), contralmirante AP(r) Julio Raygada García, le entregó un reporte al entonces embajador de Estados Unidos, Michael McKinley, quien lo remitió a Phyllis Powers, consejera norteamericana del Departamento de Estado. En ese reporte, se afirma que el IDL y su proyecto Justicia Viva desempeñan el papel de propagandistas y defensores de Sendero Luminoso (SL).

Esta situación ha sido utilizada por Giampietri, para decir por todas partes que esta vez existen evidencias que permiten concluir que el IDL es una organización defensora de Sendero Luminoso. La falsedad y arbitrariedad de sus afirmaciones contra el IDL saltan a la vista una vez más.

Es obvio que estamos ante una afirmación unilateral de un funcionario de la DINI, sin haber estado acompañada de prueba alguna, que el embajador norteamericano se limitó a trasmitir, como lo suelen hacer todas las embajadas con ese tipo información. Efectivamente, todo el mundo sabe que ese es el carácter de gran parte de la información que desde las embajadas se envía a Washington. Muchas veces, es, simplemente, el registro de lo que se dice, de una percepción, sin importar si es verdad o no, si hay pruebas o no.

En caso contrario, habría que asumir algo absolutamente absurdo: toda información transmitida por una embajada norteamericana, que aparezca en los wikileaks, debe ser asumidas como cierta. De otra parte, si la DINI hubiera tenido la más mínima prueba de una relación del IDL con SL, no se entiende por qué en ningún momento se les investigó o acusó. Esto demuestra que lo que puede haber dicho Raygada es solo parte de las campañas de desprestigio que determinados sectores de militares, vinculados a violaciones de derechos humanos y actos de corrupción, desde hace muchos años vienen realizando contra la labor que, en sentido opuesto, cumplen los organismos de derechos humanos.

La doble moral de Luis  Giampietri se manifiesta cuando en relación al posible vínculo de altos militares con el narcotráfico, denuncia que aparece en los wikileaks, niega toda posibilidad de que sea verdad. Y eso que en este caso no se trata de una información unilateral proveniente de un organismo como la DINI, sino de “un informante” que trabajaba en ese entonces para la DEA, un órgano dedicado a la lucha contra el narcotráfico, vinculado directamente con la embajada de Estados Unidos.

Una vez más, como lo hemos hecho desde el comienzo de la década de los 80, y en todo momento, la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos y sus organismos parte, como es el IDL y,  hemos manifestado y lo seguiremos haciendo nuestra total condena  a SL y al MRTA, por sus acciones terroristas y acciones contra la vida de las personas.

En tal sentido, demandamos el cese de este tipo de acusaciones, pedimos la rectificación de Luis Giampietri Rojas y expresamos nuestra solidaridad con el IDL.

Lima 17 Diciembre de 2010

Coordinadora Nacional de Derechos Humanos