La Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH) expresa su profundo rechazo y preocupación por la reciente agresión física, acompañada de amenazas de muerte, en contra de Carlos José Correa, activista y coordinador de la organización gubernamental Espacio Público en Venezuela, el pasado jueves 16 de diciembre.
Correa y otros activistas se habían concentrado para presentar ante la Asamblea Nacional un documento con alegatos y opiniones respecto de las modificaciones a varias leyes relacionadas con la institucionalidad y la libertad de expresión que viene realizando la Asamblea Nacional cuyo mandato expira el próximo día 5 de enero de 2011, y en la cual el oficialismo ostenta una absoluta mayoría de más de 150 votos de los 165 escaños de los que consta su única cámara (la correlación de fuerzas a partir del 5 de enero de 2010 será de 98 parlamentarios oficialistas y 67 opositores).
Mientras los activistas entregaban sus alegatos pasó cerca a ellos un camión de carga a muy baja velocidad, detrás del cual fue lanzado un objeto (cono) utilizado para señalización del paso peatonal, hacia los miembros de Espacio Público, impactando en la cabeza de Carlos José Correa, causándole una fuerte contusión que demandó asistencia médica de urgencia. Luego, un sujeto que había estado conversando con el personal civil de seguridad de la Asamblea Nacional profirió amenazas de muerte hacia Carlos José Correa, diciendo: “te voy a matar”.
La Coordinadora Nacional ha sido siempre defensora y promotora de la libertad de expresión y ha condenado y rechazado actos de violencia que ponen en riesgo la vida y la salud pública de los ciudadanos.
En una democracia los canales de expresión y acción deben ser abiertos y respetados. Bajo ningún motivo se debe impedir o pretender cortar ese derecho consagrado por las leyes de países que han suscrito la Convención Interamericana de Derechos Humanos, que establece en su artículo 13 que el derecho a la libertad de expresión comprende la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas sin consideración de fronteras y por cualquier medio de transmisión.
Lima 20 de diciembre de 2010.


5. Los partidos políticos tradicionales, corruptos y mafiosos de turno de la derecha, ultra derecha cavernaria, criminal, asesina y genocida conforman sus planchas, equipos técnicos y legales de gobierno local, regional y nacional a espaldas del pueblo, después de lograr y ganar el poder político y económico con los votos y las firmas del pueblo, hacen uso y abuso del poder, las armas asesinas. Dan ordenes arbitrarias, absurdas y negativas a los policías, militares y civiles contra el pueblo; siembran estragos y secuelas de muertes, heridos, inválidos, minusválidos, discapacitados, enfermos mentales, huérfanos, niños y niñas, ancianos y ancianas en completo abandono físico y moral. Con tal actitud absurda y negativa comprometen deberes y derechos humanos: vida, salud, seguridad, educación, trabajo, comodidad, satisfacción, felicidad, paz y bienestar integral del pueblo. Se convierten en enemigos acérrimos, vende patrias, traidores del pueblo. Se dedican a lucrar, enriquecer, acumular y acaparar riquezas materiales e intelectuales: recursos animales, vegetales, minerales, terrenos, chacras, lotes, dineros, centros de estudios y trabajos públicos y privados (bienes, enseres y servicios). Criminalizan las protestas sociales con el único afán de encubrir las impunidades, corrupciones, mafias, irregularidades, injusticias, estafas, robos, faenones, abusos, atropellos, desigualdades, crimines, genocidios, malestar integral y múltiples problemas institucionalizados habidos y por haber; conservados, defendidos mediante prisiones, represalias, opresiones, terrorismo estatal desolador, exterminador, destructor, irracional y salvaje. Promulgan, aprueban, aplican normas, leyes, ordenanzas inconstitucionales que violan los deberes y derechos humanos del pueblo, va contra el pueblo y a favor de grandes empresas, contra los pobres y a favor de los ricos. Mantienen a los pueblos desocupados y/o desempleados, sin estudio y sin trabajo, en situación de ocio, vicio, malas costumbres, inmersos en la pobreza, extrema pobreza, víctimas de hambre y miseria, desnutrición crónica, deficiencia física y mental, discriminación y exclusión para siempre. Derrochan tiempos, espacios, energías, riquezas, recursos, dineros en actividades vanas, insulsas, destructivas, improductivas, denigrantes, absurdas y negativas. A los dirigentes, líderes de las organizaciones sociales, profesionales, sindicales, ciudadanos y ciudadanas inocentes e indefensos de la sociedad civil que luchan por la defensa, el respeto y la vigencia irrestricta de los deberes y derechos humanos: vida, salud, seguridad, educación, trabajo, comodidad, satisfacción, felicidad, paz y bienestar integral del pueblo, le acusan, tildan, implican de todo (de terroristas, apología del terrorismo, radicales, anti sistemas), desacreditan, cuestionan, indisponen, satanizan, odian a muerte, enredan, hacen pelear con los demás y promueven violencia social y política desastrosa. En forma oculta, hacen matar con los paramilitares y sicarios criminales a los policías, militares, funcionarios, autoridades, líderes, dirigentes; hacen izar banderas rojas, como pretexto, de rebrote de terrorismo, para implicar a los líderes y dirigentes inocentes de las organizaciones sociales y declarar en emergencia al país.