Impunidad en campaña

Publicado el 01 febrero 2011 por en Opinión

0
Compartir

Por Rocío Silva Santisteban

Publicado en La República 30/01/2011

¿Debería salir de prisión Alberto Fujimori por un indulto si es que está enfermo de cáncer? El tema es sumamente complejo pero solo hay una respuesta posible: no. No se trata de que estemos a favor o en contra de los indultos, o que seamos fujimoristas o  antifujimoristas. El nudo del problema es un asunto de derecho internacional público: no se puede ni indultar ni amnistiar a personas que han sido sentenciadas por delitos de lesa humanidad y, en el caso peruano, por secuestro agravado.

Lamentablemente esta importante particularidad técnico-jurídica no se tiene en consideración porque ha sido una parte interesada, Keiko Fujimori, quien ha  sostenido durante varios meses como parte de su campaña el  indulto a su padre. Como hija, podría entenderse; como estadista, es un despropósito totalmente anacrónico. Como electores, nosotros no tenemos por qué escuchar a una buena hija; estamos escuchando a una más que mediocre estadista.

Por eso mismo Keiko Fujimori, a quien tampoco le faltan asesores, ha querido virar a última hora el discurso de su campaña y propone que el tema del caso de su padre se resolverá en los “tribunales”. El punto es que en los tribunales ya se decidió y hay una sentencia firme. Sin embargo, como se sabe, los abogados de Alberto Fujimori han presentado una decena de hábeas corpus y hay uno que está esperando pronunciamiento de los miembros del Tribunal Constitucional; pero, al parecer, por declaraciones del presidente del mismo, se ha pensado postergar el fallo después de las elecciones. Como bien ha sostenido Marisol Pérez Tello, de la Alianza de PPK, “el aparato judicial no se puede detener por las encuestas”. Coincidimos plenamente: las decisiones de un poder autónomo del Estado no pueden frenarse con base en cálculos políticos. ¿La resolución del hábeas corpus a favor de Fujimori implicaría que este podría salir a la calle inmediatamente? No. Solo devendría nula la confirmación de la sentencia, mas no la sentencia. ¿Qué significa esto? Que la sentencia se volvería a revisar. Es decir: las leguleyadas de nunca acabar para no respetar una sentencia ejemplar.

La situación es más que lamentable porque hay muchos políticos que están “quebrando cintura” para no oponerse de forma directa a la posibilidad de la impunidad y tratar, ingenuamente, de redituar los votos de ese 20% duro del fujimorismo. Es realmente indignante que los cálculos electorales puedan sobreponerse a las declaraciones públicas hechas antes de la campaña o incluso a los supuestos valores democráticos y firmes que suelen esgrimir de la boca para afuera. Más bien deberían de considerar que defender los derechos humanos, teniendo en cuenta los miles de afectados por las vejaciones a los mismos, podrían eventualmente también otorgarles votos.

Puede interesarte: