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Por Crissthian Manuel Olivera Fuentes (*)

Esta es la pregunta que un sorprendido Phillips Butters se hizo luego de conocer la resolución de la Sociedad Nacional de Radio y Televisión (SNRTV), para la que tuvo una respuesta que, sinceramente,yo ya esperaba.

“No me tengo que disculpar con nadie”, dijo el periodista sin la menor vergüenza o remota señal de saberse equivocado y descolocado en un contexto en donde sus declaraciones no son consideradas “coloquiales”,como quiso presentar Radio Capital, sino políticamente incorrectas y absolutamente violentas y discriminatorias.

La SNRTV diorespuesta a la queja que presentamos en mayo de este año el Movimiento Homosexual de Lima (MHOL) y el Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán contra el Grupo RPP y Radio Capital por lo que consideramos fueron declaraciones homo y lesbofóbicas hechas por el periodista en cuestión.

La resolución rompe el mito de una libertad de prensa sin parámetros. Debido a sus argumentos bastante progresistas y casi imposibles de ubicar en otras resoluciones o sentencias, ya es considerada un avance histórico para la comunidad peruana de lesbianas, gays, trans, bisexuales e intersexuales (LGTBI).

Y es que, por fin, uno de los órganos de control ético de los medios de comunicación reconoció que un miembro suyo discriminó y afectó la dignidad humana de las personas LGTBI, a las que reconoció en la resolución como un grupo históricamente discriminado y que por ello merecía especial protección.

Para el caso de las personas LGTBI, los medios olvidaron esta protección y casi todos los principios éticos de la comunicación social. Nuestra ciudadanía fue negada al punto de no existir en algunos casos, mientras que en otros se nos representó sistemáticamente como personajes anormales y extravagantes a los que satanizaron y ridiculizaron.

A través de Radio Capital, fue Butters quien con mayor vehemencia y perseverancia ha mantenido abierta la puerta de la homo/lesbo/transfobia. Él pretendió esconder su intolerancia detrás de sus hijas y justificarse en la supuesta supremacía de las mayorías.

Felizmente la SNRTV se reivindicó y en segunda instancia dijo ¡ALTO! a la violencia e intolerancia hacia las personas LGTBI. Determinó que Radio Capital violó el Código de Ética, al que voluntariamente está sometida, en sus artículos 3º (defensa de la persona humana y respeto a su dignidad, y libertad de información veraz e imparcial) y 5º (autorregulación).

Luego de analizar la conexión delas declaraciones de Butters hechas en tres ediciones de su programa radial Sin pelos en la lengua, el Tribunal de Ética de la SNRTV ordenó que Radio Capital se disculpe clara y sinceramente por las expresiones de odio del periodista, aunque no hace extensiva esta disposición para él, cosa que consideroera justa, necesaria y pertinente.

Aunque dejó las disculpas de Butters a su voluntad y conciencia ética, el Tribunal recordó a periodistas y locutores que tienen responsabilidad y compromiso con el respeto a la dignidad de las personas, por lo que deben de cuidarse de cometer discriminación.

Luego de casi 30 años del movimiento LGTBI en Perú, seguimos firmes en la lucha por una sociedad justa y democrática, sin discriminación ni violencia. Los medios de comunicación deben asumir el rol que les compete para fortalecer y resguardar estos valores.

(*) Comunicador social y ex Director Ejecutivo del MHOL

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