0
Compartir

La Coordinadora Nacional de Derechos Humanos, colectivo de 79 organizaciones, reitera su solidaridad y pesar con la familia del joven Gerson Falla, a un año de su fallecimiento. Ayer, 26 de abril, se convocó a una misa en la Iglesia “Corazón de Maria”, en el distrito de Magdalena, conmemorando un año del lamentable deceso del joven, quien fuera intervenido y torturado por efectivos policiales de la Comisaría de San Borja.

Gerson Falla (polo negro). Foto: La República

A pesar del tiempo transcurrido, la investigación judicial continúa aún en curso, todavía no se han establecido las responsabilidades penales ni aplicado las sanciones del caso. En este punto, queremos destacar el esfuerzo y tesón del padre de Gerson, el señor Antonio Falla: ha sido una labor titánica, prácticamente en solitario, que ha permitido que hoy se pueda contar con los elementos probatorios suficientes que no dejan margen de duda respecto de quiénes fueron los autores de este horrendo crimen. Esperamos de las autoridades el debido compromiso con el proceso judicial que aún está en curso, procurando no se produzcan mayores dilaciones y se sancione a los responsables.

El uso irresponsable y desmedido de la fuerza por parte de miembros de la policía, quienes se suponen son las encargadas de velar por el orden público y la seguridad de la población, permanece como una lamentable realidad en nuestro país. Y es que junto con el caso de Gerson Falla, también se encuentran otros similares, como el de Wilhem Calero, asesinado brutalmente después de haber sido torturado en julio del 2010, luego de una intervención policial.

Exigimos, por tanto, una política de seguridad que comprenda la erradicación de estas prácticas en el accionar de las fuerzas de seguridad del Estado peruano, esfuerzo que debe de también empezar por sancionar ejemplarmente a quienes las cometen.

Lima, 27 de abril de 2012

Secretaría Ejecutiva

Coordinadora Nacional de Derechos Humanos