Los mayordomos del gran capital

Publicado el 17 octubre 2013 por en Noticias, Opinión

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Por Gabriel Salazar Borja
Publicado en NoticiasSER.pe

Acerca de la ya conocida “rebelión” del Grupo El Comercio

Hace algunos días el (ahora más poderoso que nunca) grupo El Comercio, en su editorial “La rebelión de los nahuas”, afirmó que dicha comunidad quiere la explotación, por parte de la empresa Pluspetrol, de los depósitos de gas del Lote 88 y los beneficios que esa explotación les brinda; contradiciendo así lo que supuestamente las ONG defensoras de derechos humanos, como la  Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH) y Derecho, Ambiente y Recursos Naturales (DAR), han indicado. Es más, en el editorial en cuestión ha dicho, y cito, que “los representantes nahuas afirmaron más bien que su interés era para poder aprovecharlo y hacer uso de su fondo de compensación”, haciendo referencia a las declaraciones vertidas por  Enrique Dipusididiwa y Elsa Dipusididiwa, vocal y profesora de la comunidad de Santa Rosa de Serjali, y Ulises Rosas, miembro de CONAP, en el programa “La Hora N” que conduce Jaime de Althaus.

El objetivo superficial, pero muy claro y textual, del grupo El Comercio es desnudar los supuestos intereses lucrativos que las ONG defensoras de derechos humanos tienen, para lo cual instrumentalizan  a los pueblos indígenas -en este caso, los Nahuas-, acusando directamente a la CNDDHH y a DAR. Esta es la rebelión del grupo El Comercio, o al menos una parte de ella. Y es una rebelión ya conocida y compartida con el fujimorismo, con los violadores de derechos humanos y con los tantos periodistas que difunden este discurso, entre ellos Aldo Mariátegui, Fritz Du Bois,  Martha Meier Miro Quesada, Jaime de Althaus, y de tantos otros que siempre dicen lo mismo cada vez que ven afectados sus intereses. Intereses que son en realidad el fondo del asunto.

Es que el objetivo de fondo del grupo El Comercio, y los intereses que realmente tienen, es continuar con el desarrollo capitalista primario exportador que existe en el Perú desde que llegaron los españoles. En otras palabras, seguir siendo lo que fueron siempre: los mayordomos del gran capital. Es sabido ya que los dueños del Perú son desde hace siglos las grandes transnacionales, las grandes empresas extractivas. Sin embargo, para ser dueños del Perú siempre han necesitado de testaferros, obviamente pagados. O sea, al empresariado peruano (simple intermediario y comerciante), históricamente vinculado a la vertiente europea y oligárquica. Lamentablemente esto sigue siendo así, y al parecer va a empeorar, aplastando cualquier traba que se le interponga en el camino, sean pueblos indígenas, defensores de derechos humanos o cualquier otro peruano.

Así viven y así han vivido hace siglos. Por ello no nos confundamos: el traer a los Nahuas (habría que explorar también quienes son estos Nahuas) a la televisión no es precisamente para incluirlos en el imaginario nacional de lo que es el Perú. Es para impedir que se pongan trabas a la explotación del gas en el Lote 88 por Pluspetrol (Camisea). La misma lógica sucede con las campañas de desprestigio a las ONG defensoras de los derechos humanos, o sucederá con cualquier otro que se les interponga en el camino. La servidumbre al gran capital, a las transnacionales explotadoras de materia prima, es su tradición, su pensamiento. Ahora, dicho esto, veamos algo que realmente nos debería preocupar a todos: la vida, que es a lo que se dedican las ONG defensoras de derechos humanos. Basta recordar que entre 1984 y 1990, a raíz de la presencia de la empresa Shell, el pueblo Nahua perdió más de la mitad de su población; esto es sin duda un peligro que se debe evitar, claro que el grupo El Comercio no lo recordará, porque su objetivo es otro.

Entonces, ¿cuál debería ser el debate de fondo? ¿La explotación de materia prima o la protección de la población Nahua? El grupo El Comercio ya eligió qué poner en sus  pantallas y páginas ¿Qué vamos a elegir los peruanos? Y lo más importante de todo, ¿qué va a elegir el Estado peruano? En teoría, lo que le corresponde al Estado peruano es la defensa de la vida. Sería ilógico que, teniendo el antecedente fatal con Shell, el Estado peruano elija dar prioridad a la explotación de gas por encima de todo en un pueblo que hoy, otra vez, tiene una empresa extractiva en medio de su territorio. Es cierto que existen matices, que no todo es blanco y negro: explotar el gas no implica dejar de proteger la vida. El punto es que ahora, mediante el grupo El Comercio, el Estado peruano está recibiendo una gran presión que ‘puentea’ la vida; y eso es algo que debemos de tener claro todos los peruanos.

En este marco, el pueblo Nahua, que ha sido clasificado realmente como un pueblo en ‘contacto inicial’ (no como ‘no contactado’ como indica el grupo El Comercio), y que aún no ha sido consultado si desea o no que se explote el Lote 88 (una entrevista y un editorial de El Comercio no es un procedimiento serio de consulta), se encuentra exactamente en el centro de atención de todos. Considero que no es responsabilidad de la empresa, que habla a través del grupo El Comercio, decidir si los Nahuas desean o no tener una empresa extractiva en medio de su territorio; es más bien responsabilidad del Estado peruano propiciar el mecanismo de consulta. Así como es responsabilidad de los Nahuas el responder si desean o no la explotación del Lote 88. Pretender pasar por alto este procedimiento es indignante.

La pelota está desde hace meses en la cancha de Ollanta Humala, quien, como ya sabemos, prometió dar gas barato (Camisea, o sea Lote 88 y Pluspetrol)  a todo el Perú. Espero  nada más que no sea a costa de la vida de los Nahuas.

Finalmente, es bueno que se conozca una de las aclaraciones hechas con respecto a este tema: Aidesep, organización que representa a muchos de los pueblos indígenas de la selva peruana, en un pronunciamiento ha dicho, entre otras cosas, que la afirmación del grupo El Comercio respecto a su ausencia en el desayuno con periodistas realizado por la CNDDHH y DAR para dar a conocer los problemas del Lote 88 y la población Nahua es falsa. Aidesep no pudo asistir a dicha reunión no por la supuesta negativa de parte de la CNDDHH y DAR a la solicitud de asistencia de los pobladores indígenas que ya conocemos por Canal N, sino por un problema de la persona delegada por dicha organización para que la represente en esa reunión. A pocos días de haberse recordado un aniversario más de la invasión europea a América, parece que muchas cosas no cambian. Más bien son ya conocidas.

Links relacionados:

Link: http://www.aidesep.org.pe/wp-content/uploads/2013/10/Pronunciamiento.pdf
Link: http://elcomercio.pe/actualidad/1644111/noticia-rebelion-nahuas_1
Link: http://www.youtube.com/watch?v=mZ_p4BxSWgE

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