¿Los derechos humanos son de izquierda?

Publicado el 25 Febrero 2014 por en blog, Opinión

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Por Rocío Silva Santisteban

Hace un tiempo un “analista político” de derecha sostenía que se debía “arrancar la defensa de los derechos humanos de las manos de la izquierda”. Hoy, cuando algunos analistas políticos, asesores de partidos de derecha, sostienen que hay un “doble rasero” en la izquierda que apoya a Nicolás Maduro en estas circunstancias, yo me pregunto: ¿ y la derecha que apoya las protestas en Venezuela pero se queja de los antimineros  peruanos y justifica incluso la muerte de campesinos, no tienen también un “doble rasero”? Creo que esa coherencia que la derecha peruana le pide a la izquierda peruana no se condice con la falta de coherencia de ellos mismos cuando se trata del derecho a la protesta contra el extractivismo radical que, financiando a la Policía Nacional a través de convenios inconstitucionales, arremete con todo contra campesinos, ronderos, mujeres e indígenas y los mata (29 en lo que va del gobierno). Es fácil mirar la paja en el ojo ajeno.

La derecha peruana, con su concentración de medios y su compulsiva mendacidad, difama, miente, cambia y exagera descaradamente cuando se trata de descalificar los liderazgos de izquierda que enarbolamos la bandera de los derechos humanos.  Por otro lado, ciertos sectores de la izquierda peruana no pueden ser incoherentes y reclamar por el derecho a la protesta en Conga y descalificar el derecho a la protesta en Caracas. No se puede justificar la muerte en protestas sociales jamás. Una izquierda que luche por la verdad y la justicia tiene que tener como bandera la sanción a los culpables de muertes en conflictos sociales en toda nuestra América Latina.

Hoy en día, a la luz de todos los convenios internacionales y los avances en el tema, no podemos decir que los derechos humanos sean ni de derecha ni de izquierda. El debate y las diversas polémicas están más bien centrados en su origen occidental y las perspectivas de que los pueblos indígenas o de que otros sectores no-occidentales sean reconocidos y dignificados con ellos. La violación a la integridad del cuerpo de las mujeres, por ejemplo en el caso de la ablación femenina, no puede justificarse nunca, ni siquiera aduciendo una “tradición ancestral” porque, de esa manera, también podríamos justificar hasta el canibalismo si hace falta.

Los derechos humanos se inician con el reconocimiento ciudadano de la necesidad de equidad entre todos y fueron los liberales, sobre todo después de la independencia de los Estados Unidos, quienes los desarrollaron pero se ampliaron mucho más cuando, desde otras perspectivas progresistas, se incluyeron los derechos humanos sociales, económicos, culturales y hoy en día también los ambientales. La defensa del agua y del territorio, por ejemplo, hoy mismo difiere con algunos gobiernos de izquierda como el ecuatoriano o el mismo venezolano que están a favor del extractivismo.

Hay que tener en consideración que desde América Latina, con nuestras comisiones de la verdad, hemos aportado muchísimo a la ampliación de los derechos humanos en el mundo y, sobre todo, de la participación de la sociedad civil en su defensa. El cuidado por el otro, la solidaridad entre pares, la necesidad del reclamo de verdad y justicia,  así como la denuncia de la violación de los derechos por las fuerzas armadas, policía y fuerzas paramilitares, son lo que nos ha caracterizado. Muchas personas involucradas en la defensa de los derechos humanos somos de izquierda y lo seguiremos siendo: por eso mismo debemos de luchar para que se reconozcan, incluso, entre aquellos que se nos oponen.

Publicado en el diario La República, martes 25/02/2014

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