0
Compartir

Según la Sala Penal Nacional se evidenciaría una eventual protección de las FFAA al acusado José Luis Chávez Velásquez, acusado por la desaparición de siete pobladores de Huancapi, en 1991.

aprodeh

Aprodeh exige a las autoridades judiciales y del Ejército se cumpla con la orden de captura contra militar en actividad implicado en caso de desaparición forzada

El 19 de abril del 2015 se cumplen 24 años de la detención y desaparición de 7 ciudadanos de Huancapi (capital de la provincia de Víctor Fajardo, Ayacucho) a manos de la patrulla del Ejército peruano liderados por el entonces Subteniente José Luis Israel Chávez Velásquez (a) “Centauro”, quien tiene orden de captura desde hace casi 9 años.

Pese a que los hechos fueron denunciados por los familiares de las víctimas, y que el proceso tiene acusación fiscal desde el 2006, hasta hoy, 9 años después, NO se ha podido iniciar el juicio oral porque el principal perpetrador, militar en actividad, está sin ser detenido y puesto a disposición de la Sala Penal Nacional para que afronte los cargos en su contra.

Las autoridades del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas y del Ministerio de Defensa, pese a tener pleno conocimiento de la orden de captura contra Chávez Velásquez, no sólo no permiten el ingreso de la policía judicial a las sedes militares, donde éste labora y así poder capturarlo, sino que han señalado que no tienen la obligación de ponerlo a derecho. Asimismo, a sabiendas de la orden judicial, no facilitan oportunamente la ubicación exacta del citado militar en actividad, ni mucho menos informan cuando y a donde va a ser destacado o trasladado por motivo de sus labores. En efecto, en estos dos últimos años, y sólo a insistencia de Aprodeh y de la Sala Penal Nacional, remitieron información sobre los cambios de colocación de Chávez Velásquez, de Lima a Huancayo, y con posterioridad a la realización de dicho cambio.

El ahora mayor del Ejército José Luis Israel Chávez Velásquez – ya que en el 2010 fue ascendido pese a tener la orden de captura vigente y la acusación por la desaparición de 7 personas en Huancapi – sigue libre y trabajando para las Fuerzas Armadas en la 31° brigada de infantería/RM VRAEM -sede Huancayo.

La Policía Judicial pese a lo ordenado por la Sala Penal Nacional, tampoco ha realizado ninguna acción concreta y efectiva durante todos estos años para poder concretar la orden de captura del militar en mención.

Dada la situación expuesta, y ante el incumplimiento de una orden judicial, la Sala Penal Nacional mediante resolución de marzo del 2015, ha dispuesto que se oficie a los Ministerios de Defensa y del Interior para que se hagan las acciones necesarias y se realice la captura del citado militar.

APRODEH, como institución que patrocina a los familiares de los desaparecidos, EXIGE al Ministerio del interior y a la Policía judicial cumplan con su función de ubicar y capturar a José Luis Chávez Velásquez. EXIGE también al Ministerio de Defensa cumpla con informar oportunamente la real ubicación del citado militar en actividad y facilite el ingreso de las autoridades policiales para que se capture al mismo. EXIGE a la Sala Penal Nacional y al Ministerio Publico hagan uso de los apremios que le confiere la ley para investigar, procesar y sancionar a todos y cada uno de los que resulten responsables que obstaculizan, encubren y obstruyen la labor de la justicia y evitan que Chávez Velásquez sea puesto a derecho y afronte en un juicio los graves cargos que pesan en su contra.

APRODEH resalta que pese a que el caso Huancapi tiene informe de la Comisión Interamericana, y forma parte de un acuerdo con el Estado peruano, donde éste se comprometió desde el 2001 que se iba a sancionar a los responsables, esto hasta la fecha no se da.

Hechos
El 19 de abril de 1991, Zenón Huamaní Chuchón, Eleuterio Fernández Quispe, Napoleón Quispe Ortega, Onofredo Huamaní Quispe, Luis Amaru Quispe y Julio Arotoma celebraban en la plaza de Huancapi su inscripción como candidatos para participar en las elecciones municipales por el Partido izquierda Unida. En esas circunstancias, Julio Arotoma se despide y decide ir a su domicilio, y estando ahí en compañía de su familia, es que escucha las voces de sus amigos quienes lo llamaban desde la calle diciendo que estaban siendo detenidos por efectivos militares. Julio, sale de su casa con el fin de ayudarlos, y atrás de él, su esposa Honorata Oré Huilcahuari que tenía 8 meses de embarazo. Ya en la calle, Julio es también detenido al igual que Honorata. Los siete detenidos son conducidos por la patrulla del Ejército comandada por José Luis Chávez Velásquez (a) Centauro y llevados a la base militar de Huancapi. Ingresados a la base, desde esa fecha, se desconoce su paradero.

Puede interesarte: