Ahora pues, señor presidente

Publicado el 09 junio 2016 por en Noticias, Opinión

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Por: Ana María Vidal

Ya a estas alturas de la elección, todo está decidido. Usted, señor Pedro Pablo Kuczynski, será el presidente de nuestro país por los próximos 5 años. Y usted sabe bien por qué la mayoría de las personas que cree­mos y defendemos los derechos huma­nos lo elegimos, no necesito recordárse­lo. Así que ahora, por motivos de espacio en esta columna, pasemos a lo urgente:

1. En el tema de las esterilizaciones forzadas, no podemos, señor Kuczyns­ki, postergar más la demanda de las víc­timas. Humala las usó como trampolín para llegar al poder, no repita usted esa traición. La señora Aráoz firmó un com­promiso, cúmplanlo. Continúen y mejo­ren con el REVIESFO y, por sobre todo, implementen una política integral de ver­dad y reparación.

2. Sobre la agenda pos-CVR, hasta aho­ra no hay ni una sola sentencia por las miles de violaciones sexuales durante el conflicto armado interno; en gran medida porque los Ministerios de Defensa y del Interior no entregan la información soli­citada por el Ministerio Público o el Po­der Judicial. Esto compete al Ejecutivo, le compete a usted. En reparaciones, el Gobierno de Toledo (que usted confor­mó) avanzó; sin embargo, ahora no re­conocen las reparaciones de las perso­nas con más de una violación, llegando al extremo de negar reparaciones a viu­das con más de dos hijos desaparecidos por Sendero. Esto no puede continuar así. Existe una sentencia que ordena el reconocimiento de las afectaciones múl­tiples, acátenla.

3. Los derechos de los pueblos indíge­nas son violentados diariamente. Reco­nozcan la consulta previa para los pro­yectos que afecten la vida de los pueblos indígenas (también el de la Línea de Trans­misión, negado por una directiva reciente).

4. Criminalización de la protesta. No continúe con la política de muerte y per­secución a líderes defensores del medio ambiente. Solo el Gobierno de Humala tuvo 49 peruanos muertos en conflictos sociales por uso abusivo de la fuerza. No lo imite, no puede haber ni un muerto más.

5. Transparencia. Dé a conocer los con­venios privados que tiene la Policía con las empresas mineras. En un contexto de tanta inseguridad ciudadana y que está matándonos día a día, no permita que la Policía siga siendo usada como seguri­dad privada de las grandes empresas y termine hostigando a la población. Y, ya que andamos en esto, no deje que sigan meciendo a la ciudadanía en las mesas de diálogo. A fin de mes será la próxima mesa en Cotabambas por el conflicto mi­nero en Las Bambas; queda cordialmen­te invitado usted o alguien de su equipo.

Publicado en Exitosa

 

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