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Multitud en defensa de la democracia. Foto: Juanjo Fernández / El País

Multitud en defensa de la democracia. Foto: Juanjo Fernández / El País

Con la participación de por lo menos 60 mil personas, solo en Lima, se desarrolló el martes 31 de mayo la marcha denominada “Keiko no va” que fue convocada por el colectivo del mismo nombre en razón de la elección general de segunda vuelta que tendrá lugar el 5 de junio y a la cual asistirán a votar más de 22 millones de peruanos.

Uno de los principales temores que acarrea la eventual llegada de Fujimori al poder es que se vaya instalar en el gobierno lo que sus opositores llaman un “narcoestado”, debido a los vínculos que el entorno más cercano de la candidata tendría con el narcotráfico.

Como es sabido, hace solo un par de semanas se destapó el caso de Joaquín Ramírez, quien fuera hasta hace poco secretario general de Fuerza Popular, el partido de la candidata Fujimori, y su principal financista. Un reportaje periodístico en el que participaron canales de televisión de dos países demostró que la DEA, agencia antidrogas de Estados Unidos, lo investiga por presuntas relaciones con el narcotráfico.

Representantes de la sociedad civil, de los sindicatos, artistas y políticos que llegaron hasta la marcha que recorrió más tres kilómetros del centro histórico de Lima, enfatizaron este vínculo y algunos trajeron a colación que en el 2013 se halló más de 100 kilos de cocaína en una empresa de propiedad de Kenji Fujimori, hermano menor de la hoy candidata.

En ese sentido, Jorge Bracamonte, secretario ejecutivo de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH), manifestó ante una Plaza Dos de Mayo repleta de público que “los peruanos no toleraremos más el narcoestado”, e invitó a votar por el rival de Fujimori en las elecciones, el septuagenario Pedro Pablo Kuczynski de la agrupación Peruanos Por el Kambio.

“Al margen de cualquier diferencia que hay entre los diferentes partidos políticos que están hoy representados en este estrado, lo que hoy nos anima a todos y a todas a estar en esta plaza es defender la democracia, es defender al país, es defender los derechos humanos de todos y todas. Y por eso vamos a votar y decirle no al narcoestado”, afirmó Bracamonte.

Otro de los grandes temores es que con la instalación de Fujimori en Palacio vuelvan los crímenes de estado contra los derechos humanos así como ocurrió durante el gobierno de Alberto Fujimori (1990-2000), padre de Keiko Fujimori. Pese a haber pasado más de dos décadas, aún sigue vivo en la memoria de los peruanos los secuestros y asesinatos de estudiantes ocurridos durante dicho gobierno.

Uno de los casos más emblemáticos es el de La Cantuta que tuvo como víctimas mortales a un profesor y nueve estudiantes. Por este crimen Alberto Fujimori fue condenado el año 2009 a 25 años de prisión, no obstante los deudos de las víctimas temen que Fujimori de llegar al sillón presidencial impulse la anulación de la condena, en detrimento de la justicia.

Justicia es también lo que espera Javier Roca Obregón, padre de Martín Roca, estudiante de la Universidad Nacional del Callao que fue ejecutado en los sótanos del Servicio de Inteligencia del Ejército (SIE), el año 1993. A la fecha, los responsables, entre ellos el asesor presidencial Vladimiro Montesinos, no reciben sentencia por este caso.

Pese a su avanzada edad, el padre de Martín participó de la marcha y manifestó su preocupación por que “no se repita otra vez la historia”.

La marcha estuvo fuertemente resguardada por más de dos mil policías. Durante su recorrido se escuchaban cánticos sobre el origen del dinero para los estudios en el extranjero de la candidata, de quien se sabe no ocupó nunca algún puesto público o privado reconocible.

Las esterilizaciones forzadas de cerca de 300 mil mujeres, principalmente indígenas, que se cometieron durante el gobierno de Alberto Fujimori y que su hija candidata minimiza, también fue motivó de originales mensajes y formas de protesta. Vistiendo polleras y portando figuras en carton de úteros varias de ellas encabezaron una parte de la marcha.

“Un pueblo consciente no elige delincuentes” y “no al narcoestado” fueron quizás los cánticos más entonados en lo que fue la muestra de rechazó más contundente contra la candidata de Fuerza Popular desde que se inició la campaña electoral. Cabe precisar que las protestas contra Fujimori se dieron en cerca de 20 regiones del país, en ciudades como Huancayo, Puno y Cusco. En el extranjero también tuvieron lugar varias movilizaciones.

Texto y fotos: Servindi

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