
Desde hace dos décadas el país viene enfrentando una lucha desigual contra la impunidad de las redes mafiosas que controlan diversos espacios estatales, algunos sectores empresariales y grandes medios de comunicación, entre otros actores políticos partidarios.
Su estrategia ha sido, durante todos estos años, la desinformación y el desprestigio de los operadores de justicia que realizan su labor y se comprometen en identificar a los responsables de estos latrocinios del dinero de todas y todos los peruanos.
Los casos de corrupción y crimen organizado, que se vienen investigando, han tenido como impulso fundamental el riguroso trabajo del periodismo independiente de investigación en Lima y regiones, garantía fundamental en una democracia.
La respuesta a este trabajo ha sido el desprestigio y la intimidación sistemática a periodistas, cuyo único “delito” ha sido investigar las redes de la corrupción de casos como ‘los cuellos blancos’, Lava jato y otros, que hoy se ventilan a nivel fiscal y judicial.
Expresamos nuestra total solidaridad con el periodismo de investigación, en especial con IDL- Reporteros. Exigimos que el Estado garantice la integridad del periodista Gustavo Gorriti, el derecho de la ciudadanía a conocer la verdad y el cese de la guerra sucia por parte de los sectores corruptos que, más bien, deberían estar dedicados a defenderse desde el banquillo de los acusados.
Lima, 18 de febrero de 2024
Consejo Directivo Nacional