(Imagen: JNE)

La Coordinadora Nacional de Derechos Humanos expresa su profunda preocupación frente a los hechos registrados en el reciente proceso electoral, que evidencian riesgos tanto para el ejercicio del derecho al voto como para la autonomía de los organismos electorales y la democracia en el Perú.

Alertamos, en primer lugar, sobre las dificultades en la instalación de mesas de votación, que impidieron que más de 51 mil personas ejerzan su derecho al sufragio. Si bien esta situación fue atendida con la ampliación de la jornada, corresponde que lo sucedido sea investigado con celeridad y transparencia conforme a ley, ya que es obligación del sistema electoral garantizar el derecho de participación política de toda la ciudadanía.

Sin embargo, es fundamental precisar que estas incidencias no deslegitiman el proceso electoral en su conjunto. Las misiones nacionales e internacionales de observación, como la OEA y la Unión Europea, han concluido que no existen evidencias de fraude ni elementos que cuestionen la integridad del proceso electoral.

En este contexto, advertimos con preocupación que las irregularidades registradas están siendo instrumentalizadas por diversos actores políticos e institucionales para instalar narrativas de fraude, generar desconfianza en la ciudadanía y presionar a los organismos electorales. Esta estrategia, sostenida en la desinformación, podría abrir paso a intentos de control o captura del sistema electoral de cara a la segunda vuelta. Este escenario sería una injerencia indebida en un organismo autónomo y un golpe a la garantía de imparcialidad.

Frente a esta situación, señalamos:

Exhortamos a las autoridades a actuar con responsabilidad y respeto al debido proceso, evitando cualquier forma de injerencia en el sistema electoral. Asimismo, hacemos un llamado a los partidos políticos, medios de comunicación y liderazgos públicos a respetar la voluntad popular expresada en las urnas y contribuir a un clima de serenidad democrática.

Convocamos a la ciudadanía a mantenerse vigilante, informarse a través de fuentes confiables y defender activamente el derecho al voto como expresión soberana del pueblo.

Defender el voto es defender la democracia. No permitamos que la desinformación ni los intereses políticos socaven la voluntad popular.

Lima, 14 de abril de 2026