Informe preliminar sobre lo acontecido en torno al asesinato de 4 dirigentes de la comunidad de Saweto a inicios del mes de septiembre del 2014

Antecedentes

La Comunidad asháninka Alto Tacaya Saweto se encuentra situada en el distrito de Masisea de la provincia Coronel Portillo, departamento de Ucayali, cerca de la frontera con Brasil ((Reconocida mediante RDR 045-2003-GRU-P- DRU y RDR 075-2003-GRU-P- DRU)) . Su territorio se ve amenazado por la presencia de madereros ilegales  y narcotraficantes, en una intricanda relación (“narco- madereros”).  La presencia estatal en la zona se limita a un puesto de salud muy básico y una escuela multigrado. Cerca de la Comunidad existe una base militar que inclusive cuenta con aeródromo, pero las instalaciones fueron abandonadas años atrás. El único medio de comunicación con la zona es la radio, lo que resulta inseguro porque la señal puede ser captada por cualquier interesado.

En este contexto los dirigentes comunales, encabezados por su presidente Edwin Chota, han venido demandando durante años las presencia de las autoridades estatales encargadas de fiscalizar la extracción de madera (principalmente la PNP, la fiscalía ambiental y la Dirección Ejecutiva Forestal y de Fauna Silvestre del Gobierno Regional de Ucayali), pero ésta no se ha concretado supuestamente por falta de recursos. A raíz de una mesa-reunión intersectorial llevada a cabo en Lima el pasado junio se logró concretar la visita de OSINFOR a la zona el pasado día 30 de agosto. Inclusive existe la hipótesis de que el asesinato de los cuatro dirigentes fue una represalia de los madereros frente a esta visita. Todo ello se dio en un contexto en que Edwin Chota y los otros líderes recibieron reiteradamente amenazas a manos de los narco madereros, tanto de forma directa como en forma de disparos al aire en horas de la noche cerca de las viviendas de la Comunidad ((Ver declaraciones de Edwin Chota donde se refiere a las amenazas de los narcomadereros en https://www.youtube.com/watch?v=d6xcXPTlosw#t=166)) .

Otra demanda permanente de la Comunidad es la titulación de su territorio. Todo el trabajo de campo y acompañamiento técnico necesario ha sido facilitado por la ONG Propurus. Sin embargo, dos barreras han impedido que la Comunidad obtenga su título hasta la fecha ((Las barreras para la titulación de la Comunidad de Saweto constituyen una muestra de las dificultades existentes a nivel nacional para la efectividad del derecho a la seguridad jurídica de los territorios, tal como se denuncia en el último informe sobre el Convenio 169 de nuestro Grupo de Trabajo (pp. 42  a 45 ). Ver https://ia601904.us.archive.org/10/items/InformeAlternativo2013_201310/Informe_Alternativo_2013.pdf . Esta situación es aún más grave con la reciente promulgación de la Ley 30230 prevee procedimientos especiales para entregar derechos sobre las tierras  para el desarrollo de actividades productivas. Para más detalles ver http://www.muqui.org/index.php/ultimas/6057-advierten-que-paquete-reactivador-amenaza-derechos-sobre-la-tierra)) :

El asesinato y las reacciones inmediatas.

A inicios de septiembre una delegación de la Comunidad de Saweto inició su viaje para participar en una reunión con asháninkas de Brasil, al otro lado de la frontera. Edwin Chota Valera, Leoncio Quintisima Melendez, Francisco Pinedo Ramírez y Jorge Ríos Pérez (todos integrantes de la directiva comunal) se quedaron a descansar en un punto del camino, mientras que el resto de la delegación continúo el viaje.

El día cinco de septiembre, viendo que ni Edwin ni sus compañeros llegaban al destino, uno de los integrantes de la delegación, también perteneciente a la directiva comunal de Saweto, desandó el camino. En un punto del río encontró uno o varios cadáveres, entre los que se contaba el de Edwin Chota, sin que exista claridad sobre si presentaban heridas de bala. Inmediatamente, partió a Saweto para avisar a los familiares.

Al recibir la noticia de los asesinatos los pobladores de Saweto huyeron despavoridos. En una acción totalmente insólita para las mujeres asháninkas que por lo general no viajan solas, las cuatro viudas, una de ellas con siete meses de gestación,  con siete niños pequeños emprendieron un viaje en bote hacia la ciudad de Pucallpa para dar aviso a las autoridades.  El viaje demora tres días, y lo realizan casi sin alimentos.

Las mujeres (Ergilia Ríos, Julia Pérez, Juanita Ríos y Lita Rojas ((Ergilia es la lideresa del grupo. Julia es la viuda de Edwin Chota y se encuentra embarazada de 7 meses.)) )  llegan a Pucallpa el día 8 de septiembre en la noche y se proclaman públicamente representantes de la Comunidad. Como demandas a las autoridades plantean las siguientes ((Ver pronunciamiento de la Comunidad https://redaccion.lamula.pe/2014/09/12/comunidad-ashaninka-exige-investigacion-y-proteccion-por-los-asesinatos/jorgepaucar/ Incluye fotos de los cuatro líderes asesinados.)) :

  1. Justicia y reparación. La reparación debe ser inmediata, ya que por la rígida división de roles en la cultura asháninka una mujer sin  compañero no tiene forma de conseguir pescado ni caza. Sin una reparación las cuatro mujeres y sus pequeños están condenados al desamparo.
  2. Presencia policial permanente. Se niegan a retornar a su territorio hasta que su seguridad quede garantizada.
  3. Titulación del territorio. Las mujeres manejan un fuerte discurso de derechos. Manifiestan que sus esposos han sido asesinados por la defensa de su territorio para toda la Comunidad y las generaciones futuras.
  4. Adecuada implementación de la integración transfronteriza para combatir el narcotráfico en la zona. Constantemente las mujeres señalan el fuerte contraste que existe entre la presencia estatal y el  nivel desarrollo en el territorio de sus pares asháninkas al otro lado de la frontera.

Cabe destacar la rápida y efectiva intervención del Ministerio de Interculturalidad, cuyos representantes se trasladaron a Pucallpa el mismo día 8 y lideraron la coordinación intersectorial logrando atender inmediatamente la situación humanitaria de las mujeres y sus pequeños, además de visibilizar de manera importante su situación en los medios de comunicación. El Viceministerio asumió la alimentación y  alojamiento de las mujeres y sus hijos, les inscribieron en el Seguro Integral de Salud (SIS), los llevaron a consulta médica, les consiguieron ropa y zapatos, pañales, etc. Además se logró que el Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (MINDES) las inscriba en uno de sus programas para que puedan recibir una pensión mensual. Se desconoce el monto exacto de esta pensión y cómo se viabilizará el pago.

Lamentablemente, la actuación de la Policía Nacional del Perú y el Ministerio Público ha sido mucho menos efectiva, pues cuando finalmente el 12 de septiembre se logró llegar a la zona donde fueron avistados los cuerpos, solo se lograron recuperar osamentas de un cadáver ((Ver  fotos del levantamiento del cadáver acá: https://www.facebook.com/aidesep/posts/1463422510601638)) .  Aparentemente el retraso obedeció a dificultades logísticas, por no contar con los equipos necesarios para el viaje.

Por otra parte, cabe mencionar que ORAU ha asumido el patrocinio de las mujeres a través de su asesor legal Raúl Lunazco. Señalar además que el caso ha gozado de amplia cobertura en prensa nacional e internacional, y que el propio Presidente de la República se ha pronunciado al respecto, comprometiéndose a efectivizar el acceso a la justicia de los deudos ((Ver https://www.youtube.com/watch?v=SRiVldnyqRs)) . Sin embargo, no existe información precisa acerca de la garantía estable de condiciones de seguridad para los comuneros de Saweto. Si bien se ha realizado un despliegue policial en la zona ((El 12 de septiembre Urresti anunció el despliegue de 90 sinchis en la zona. Ver http://elcomercio.pe/peru/ucayali/ashaninkas-sinchis-mazamari-muerte-ashaninkas-ucayali-pucallpa-noticia-1756571)) , no hay garantías de que éste vaya a revestir carácter permanente como se necesita.

Perspectivas y recomendaciones

14 de setiembre de 2014

Mar Pérez
Secretaría Ejecutiva
Coordinadora Nacional de Derechos Humanos

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