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La Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH) condena de manera explícita y categórica la intervención militar ejecutada por el gobierno de los Estados Unidos en Venezuela, como expresión de una política intervencionista que viola el derecho internacional y pone en grave riesgo la vida, la integridad y los derechos fundamentales de la población civil.

El uso de la fuerza armada, los bombardeos y las operaciones militares en zonas habitadas vulneran el Derecho Internacional Humanitario y constituyen una violación directa de la Carta de las Naciones Unidas, que prohíbe el uso de la fuerza y la imposición de soluciones militares sobre los pueblos.

La CNDDHH ha condenado de manera sostenida las violaciones sistemáticas a los derechos humanos cometidas por el régimen venezolano. Sin embargo, reiteramos que ninguna violación de derechos humanos puede justificar ni legitimar una intervención militar extranjera, que solo agrava y agudiza la ya crítica situación de derechos humanos del pueblo venezolano.

La intervención militar de los Estados Unidos no protege los derechos humanos ni contribuye a la democracia. Por el contrario, incrementa la violencia, profundiza el sufrimiento y genera impactos directos y desproporcionados sobre una población civil históricamente golpeada.

Desde el Perú, hacemos un llamado urgente a la comunidad internacional y a las redes de derechos humanos de América Latina a exigir:

Expresamos nuestra solidaridad con el pueblo venezolano, con las organizaciones de derechos humanos y con las personas defensoras que hoy enfrentan un contexto de extrema vulnerabilidad.

La intervención militar no es respuesta legítima. La vida y los derechos de la población civil deben estar en el centro de toda acción internacional.

Consejo Directivo CNDDHH